El frío invernal de 1937-38

Fotografía de Robert Capa

Hoy hablamos del frío del pasado para conocer en detalle la magnitud real que tuvo el frío en la conocida Batalla de Teruel, ocurrida durante el crudísimo invierno de 1937-38. 

 

La cuidad de Teruel durante la Batalla de Teruel fue nombra de diferentes formas. “Desolado y remoto rincón de España”, como lo llamó Buckley; “el Polo Norte”, como lo bautizó, con humor, el brigadista y fotógrafo Harry Randall.

 

Foto de Agustí Centelles, Museo Reina Sofía. 

Las palabras del periodista Herbert L. Matthews describen el intenso frío invernal, que rodaba los 20 grados bajo cera en la Batalla de Teruel: "El viento cortaba de forma angustiante, nada servía de protección frente a las rachas heladas. Nuestros ojos se llenaban de lágrimas constantemente..."

 

Foto de Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

También describió el frio de esa época Miguel Hernández en su libro “El Soldado y la nieve”: “Diciembre ha congelado su aliento de dos filos, y lo resopla desde los cielos congelados, como una llama seca desarrollada en hilos, como una larga ruina que ataca a los soldados".

 

Foto de Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

Unos días antes de la contienda, el temporal se levanto con una serie de frentes fríos, bajas temperaturas y viento, que acabo en nevadas que dejaron el terreno completamente cubierto de nieve.

 

Fotografía de Robert Capa

El 31 de diciembre sobre las 16:30h comenzaron a caer algunos copos, lo que se convierten en casi medio metro de nieve en las zonas altas de la provincia. Los soldados se helaban; ni los abrigo, ni los pasamontañas, ni las mantas les aguardaban. El día 1 de enero de 1938 era el día del asalto, pero las condiciones meteorológicas no daban tregua. La visibilidad era inferior a 10 metros, habría ventisca y seguía nevando, los movimientos de las tropas eran imposibles. Hasta el Día de Reyes no fueron rescatados.

 

El impacto de los grandes temporales de frío y nieve que acompañaron uno de los episodios militares más épicos y decisivos de la Guerra Civil Española, en el que más de 15.000 combatientes de los dos ejércitos padecieron congelaciones que causaron la muerte en unos casos y traumáticas amputaciones en otros, con un balance de bajas comparable al que dejó el fuego cruzado. 

 

Foto de Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

Si te has quedado con curiosidad de conocer más sobre la Batalla de Teruel y su temporal, conoce el libro de “El General Invierno y la Batalla de Teruel”.